Aceptación: El gran potenciador de autoestima

La aceptación es la dueña de nuestro autoestima. Se podría decir que la tiene agarrada con firmeza por el cuello. Muchos apuntan a que el centro de los problemas psicológicos es el ego, por lo que será nuestro principal enemigo de cara a practicar la aceptación. No obstante, la clave no está tanto en intentar erradicar el ego, cosa muy poco probable, sino en educarlo y aprender a gestionarlo.

Junto a la pasión y el entusiasmo, el ego es uno de los mayores impulsores de la superación personal, pero sin la aceptación se vuelve completamente incontrolable y destructivo para nosotros. Si consigues aceptarte y quererte tal cuál eres, la mayoría de los problemas que provoca el ego dejan de tener sentido.

Los problemas cotidianos tienen el peso que nosotros queramos otorgarles. Así una persona que no se acepta, ante un insulto, rechazo o provocación de cualquier tipo, hará saltar su ego, mientras que una que sí practica la aceptación consigue no implicarse con ese estímulo provocador.

Es sencillo, si tú te aceptas y te quieras tal como eres, las opiniones negativas de otras personas apenas conseguirán arañar tu autoestima. En todo caso las usarás como referencia para mejorar.

Hazte inmune a los ataques

Canaliza tus emociones y reacciones con inteligencia

inmune

Imaginemos ahora que nos vamos de ligue en una mágica noche veraniega, y tras acercarnos a una chica, ésta nos recibe con agrado irónico (o sea, como una gilipollas, pero con ingenio):

–Ella: Lo siento, pero no quiero conocer chicos aburridos, y tú tienes cara de aburrimiento a 5 kilómetros a la redonda.

–Él: Fíjate, lo mismo me dijo el médico cuando nací. De hecho, lo curioso de todo esto, es que lo pusieron en el acta de nacimiento. ¿Cómo pueden ser tan cabrones? Además en grande y con mayúsculas: CARA DE ABURRIDO. Creo que por eso odio los hospitales…

–Ella: Jajajaja, ¡si es que tengo buen ojo! Aunque bueno, yo también odio los hospitales

–Él: Pues yo te hacía a ti enfermera sexy, como engañan las apariencias…

De este modo y gracias a la aceptación, conseguimos no “entrar al trapo” evitando así un posible conflicto, y destacando de forma atractiva gracias a nuestra muestra de elevada autoestima al no dejarnos afectar por su insulto. Mágica aceptación… cuántos beneficios puede acarrearnos.

Muchas veces me preguntan cómo solventar problemas que, aunque en el pasado tenían sentido para mí, ya hace tiempo que dejé de darles importancia. Eso no significa que esos problemas dejen de aparecer en nuestras vidas, seguirán apareciéndonos dificultades y situaciones complicadas, la diferencia está en que no podrán amargar nuestro presente (o al menos no tanto). Además de eso tendremos la capacidad de mantener la calma en todo momento.

¿Y si se ríen de mí? ¿Y si me sale mal? ¿Y si me engañan? Toda esta clase de preguntas vienen del ego, y si aprendemos a controlarlo y a amarnos profundamente, todo este torbellino de pensamientos inseguros dejará de atacarnos. Ningún insulto, rechazo u ofensa podrá dañarnos. El miedo se disipa pues nuestro “yo” deja de necesitar protección y aprobación externa. Entonces una inmensa naturalidad e inteligencia crece en nosotros y nos hace sentirnos completamente libres y preparados para navegar firmemente entre los desafíos de la vida.

¿Te acuerdas de Albert Einstein?

Evita caer en la trampa de buscar la perfección y de caer en el embrujo de la comparación

einstein

Las mayoría de las personas tienen tendencia a compararse con los demás. Lo peor es que en lugar de comparar todo lo positivo que tienen, la tendencia suele ir orientada a comparar sus puntos negativos contra los positivos que tienen los otros.

Albert Einstein tenía una memoria espantosa, tanto que llegaba a inventar el mismo producto dos veces y su mujer tenía que recordarle que ese producto ya estaba en el mercado desde hace tiempo. Está demostrado que inteligencia y memoria no tienen porque ser buenas amigas. Pero ¿os imagináis a Albert Einstein frustrado, amargado y cargado de celos por alguien corriente que posea una buena memoria? Pues bien, esto suele pasarle a muchas personas todos los días, quienes valorando los puntos fuertes de los demás pierden de vista los propios. O lo que es lo mismo, otro cubo de lejía a la autoestima sin necesidad, pero no lejía de esas que hay ahora que respetan la ropa no… de las que destiñen y la queman.

La ilusión sobre la perfección individual en todos sus puntos nos lleva a que realicemos comparaciones ridículas. Evita caer en esta trampa. Hay que aprender a ver la inmensa belleza que tiene el que todos podamos ser diferentes en rasgos y opiniones. La gran belleza de la diversidad. La utilidad que podemos aportarnos unos a otros siendo distintos.

Por otro lado esta actitud invita a las personas más luchadoras y enfocadas en la competitividad, cuyo ego suele ser fuerte, a superarse cada vez más para acabar ganando en la comparativa, mientras que las menos luchadoras conviven frustradas por su sentimiento de inferioridad. Ambas posturas pueden ir cargadas de envidia, odio o resentimiento. El lado oscuro de las emociones si éstas no son correctamente canalizadas. En cualquiera de los dos casos, la felicidad se torna dependiente del exterior y esclava de los logros para sentirse bien. Dicho de otro modo, es difícil mantener una autoestima elevada y constante, y sin ella nuestra manera de comunicar tenderá a sufrir ciertos disparos emocionales.

Mucho más sano sería aprender de esos puntos fuertes que tienen los demás desde la apreciación y la admiración, tomando como punto de partida la aceptación y el amor que podemos tener por nosotros mismos y los otros, y desde ahí, aprender y crecer con una confianza, pasión y entusiasmo que nos ayude a disfrutar de un presente cargado de ilusión y optimismo.

Libérate de los muros

Aleja los fantasmas del pasado y abrázate a un crecimiento libre de obstáculos

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Nos podemos equivocar, podemos tomar malas decisiones, pero si nos anclamos en nuestros errores del pasado, seremos fieles esclavos de ellos. Nuestras percepciones de la realidad actual, de nuestro presente, se verán distorsionadas.

Tu misión, visión, creencias y valores endulzan tus decisiones y sentidos cuando se basan en saborear los azúcares del presente. Cuando nuestra misión de vida, aquello que le da sentido a todo lo que sentimos y hacemos, se basa en disfrutar el ahora, una nueva naturalidad y seguridad psicológica nos recoge entre sus brazos.

Acepta que la vida no entiende de tiempos perdidos. El tiempo no se desperdicia, se invierte o se disfruta. Los tiempos de tristeza y desánimo sirven para meditar y crecer, retomar pasiones y alcanzar nuevos niveles de conciencia para salir reforzado. Amanece cada día con una sonrisa y optimismo renovado, porque cada día nace algo nuevo en ti. No existe el tiempo perdido para quien intenta enriquecer cada momento de su vida.
#FilosofíaWJ #DavidJungle

Muchas personas no tienen unos valores ni claros ni sanos ni flexibles, lo que les lleva a grandes fracasos, malestar psicológico y la pérdida de identidad. Nos equivocamos y nos frustramos diciendo cuán desgraciados somos. Pero es en nuestros errores cuando más crecemos. Son ellos los que nos hacen reflexionar y aprender. Acéptalos. De nada sirve seguir estando atado a los errores del pasado y que nos amarguen nuestro día a día sin sentido. Deshazte de esa carga innecesaria. Compréndelos, acéptalos, y sigue adelante sin sus distorsiones, viviendo plenamente en el presente en base a esa aceptación y a unos valores sólidos y reflexionados.

Una conversación sobre la aceptación

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–Hola, ¿qué tal? me gustan mucho tus publicaciones, se ve que se te da bien. Yo tengo una duda, soy muy positiva e intento ver las cosas siempre desde esa perspectiva. Pero hay veces y situaciones en las que me cuesta hacerlo… lo intento, lo hago, pero me cuesta… no sé, ¿qué consejo me darías para en dichas situaciones poder pensar positivamente también?

–Hola Ana. ¡Gracias! Lo que te ocurre es perfectamente normal. Cuando te vengan pensamientos negativos intenta enfocarte en lo positivo. Todo en la vida tiene una parte positiva y otra negativa.Nuestra positividad es dependiente de nuestras percepciones. Percepciones que son distintas según los individuos. Simplemente cuando vengan esos pensamientos intenta no identificarte demasiado con ellos, puedes practicar meditando, concentrando tu centro en otra parte que no sea tu mente y observando esos pensamientos negativos desde fuera. En cualquier caso, medites o no, céntrate en la parte positiva de las cosas e intenta trasformar lo negativo en positivo. A lo largo con esa actitud cada vez los pensamientos negativos se suceden con menos frecuencia.

–¡Muchas gracias! Sí, estoy intentando meditar, y es que siempre veo lo positivo pero hay situaciones que me cuesta… Aunque lo acabe logrando pero me cuesta y eso me genera malestar y estar de bajón….

–Está muy bien Ana que tengas ese afán de desarrollo personal y progreses en lo que deseas. Pero la vida siempre nos presenta retos, y una vida perfecta es aburrida. Acepta y celebra que siempre tengamos nuevos retos que superar, y no te frustres porque no siempre consigas exactamente lo que quieres o cómo lo quieres, o incluso cuándo… jaja. La felicidad depende mucho de esas percepciones que te comento. Si tú percibes que estás mal, quizá realmente estés mejor que el 99% de la población mundial. Pero sentirás lo que percibas.

–Pffff…. Jajaja, me cuesta controlar mis emociones y que no logren dominarme… Especialmente las negativas. Que cuando son positivas parezco una cabra loca muy contenta y feliz… Pero ya cuando entran las negativas me desequilibran… No sé. No me gustan. Intento eliminarlas y es que no puedo…Y de ahí que me frustre…

–Las emociones negativas no se pueden eliminar, simplemente se pueden reenfocar, prevenir, o gestionar. La idea es gestionarlas mejor. El conocimiento también ayuda muchísimo incrementando tu consciencia. El autocontrol de las emociones se educa, pero observándolas y aconsejándote a ti misma, procurando no identificarte con eso negativo. Pero no intentes eliminarlas porque claro, es muy poco probable que lo consigas, pues son energía y la energía se puede modificar, pero no destruir, y luego te frustrarás al ver que no avanzas. Incluso esa obsesión por eliminarlas puede provocar el efecto adverso, incrementarlas, dado que le otorgas más espacio en tus pensamientos.

–¿Y cómo las gestiono? ¿Cuál es la mejor manera? Yo hablo mucho conmigo misma y si por ejemplo algo me preocupa y me da ansiedad pienso y me pregunto, a ver, ¿qué te da ansiedad? ¿de dónde proviene ese sentimiento? y una vez que lo identifico me pregunto, ¿tiene solución? ¿cuál es? pero claro, luego hay otros sentimientos como el miedo o la frustración que ya me cuestan más… Quiero aprender a dominar esos sentimientos negativos, a no permitir que mis pensamientos dominen sobre mí. Estudio psicología, entonces lo intento por lo que sé y por lo que he leído en artículos y tal, pero es muy fácil decirlo y a la hora de hacerlo es muy complicado…

–Y que lo digas jajaja. La teoría está muy bien pero la práctica es otro cantar. La gestión emocional es muy muy, muy complicada. Sólo con el tiempo se consigue alcanzar cierto nivel de dominio. A mí cada vez me cuesta menos, pero para mí hay algo muy importante que creo que es lo que te está faltando a ti. Y es la aceptación. Sin la aceptación es imposible no frustrarse. Acepta positivamente y de una forma que te motive a mejorar, pero no te exijas por exigir o siempre habrá algo que te frustre, pues los seres humanos siempre estamos en buscado nuevos retos y las necesidades van variando. Empieza a practicar la superación desde la aceptación.

–¿Aceptar lo que me está pasando? Aceptar ese miedo o esa ansiedad? ¿Y cómo? Diciéndome, vale acepto que me siento así… ¿y ahora qué? ¿Dejo al sentimiento convivir conmigo hasta que se vaya? es que eso es lo que me cuesta entender… El cómo aceptar.

–Aceptar mediante la comprensión. Comprendo lo que me pasa, lo entiendo, y lo acepto. Por ejemplo, decirse a sí mismo: sentir ansiedad ante lo que me acaba de ocurrir es perfectamente normal. No pasa nada. Voy a ver cómo puedo aprender de esta situación para sacarle el máximo partido a esta experiencia. Simplemente lo aceptas y lo comprendes. Con eso modificas tu percepción. Ya no lo percibes como que haya algo mal en ti y que tengas un problema, sino como que es algo normal y forma parte de la vida. A partir de ahí si ves que puedes mejorar algo de alguna forma, ¡lo haces! Pero desde esa aceptación. No sé si me estas entendido bien jaja. Es algo complicado de explicar. Cuando lo sientas y lo vivas lo entenderás.

–O sea, cuando me entra ansiedad, por ejemplo, me siento y pienso: a ver esto es algo normal, ¿qué puedo aprender? El sentimiento está porque debo aprender algo… ¿No? O sea, en vez de pensar en superarlo o controlarlo, ¿pienso en que puedo aprender de él? Que complicado es… pero lo lograré jajaja

–Jajajaj, puede que haya algo que aprender o puede que no. La aceptación nos sirve para no estar amargándonos la vida, básicamente, jajaja. Luego podemos valernos de los puntos positivos que nos presentan las malas experiencias para ayudarnos en esa aceptación o para crecer.

–¿Y si no hay nada que aprender qué haces? ¿Cómo lo enfocas?

–Si no hay nada que aprender ni nada bueno que sacar, pues nada, lo aceptas y a otra cosa. No sirve de nada anclarse en una emoción negativa sin solución. Si no, estaríamos viviendo en el pasado y atándonos a amarguras innecesarias.

–Ummm. Me encanta esto… Jajaja, y se ve que es muy complicado… Mira que soy optimista y acepto los malos momentos, ¿no? Pero a veces ya cuesta… Jejeje ¡Gracias!

–Jajaja, el desarrollo personal siempre está cargado de retos, pero solo eso hace que mole más…

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#Disfruta #TuAhora #TusEmociones

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© Welcome Jungle.
Pase lo que pase, acéptate y ámate. Esas son tus mejores cartas para afrontar cualquier desafío. También lo son para exprimir cada momento con pasión. Evita el aburrimiento de la perfección, y mira hasta donde puedes llegar desde el amor hacia donde ya estás.

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Escribo e imparto cursos sobre desarrollo personal desde el año 2012. Mis ramas de actuación son la comunicación, la seducción, la inteligencia emocional y la meditación. Soy Graduado en Marketing y Administración, y actualmente estudio diseño de moda. Mi sueño es seguir mejorando mi vida día a día mientras intento influir en otros para mejorar la suya.

3 replies on “Aceptación: El gran potenciador de autoestima

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